Antonio Moreno Hernández (Coordinador)
Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual
UNED Estudios
Madrid, 2010
Por Pablo Castro Hernández*
Apreciar el valor, difusión y recepción de la obra de Julio César, nos sitúa en un plano de comprensión de lo ‘clásico’, donde esta palabra adquiere un significado y legado que trasciende diversos contextos culturales, espaciales y temporales. La tradición clásica, tal como podríamos concebir según Ernst Robert Curtius o Thomas Stearns Eliot, depende del tiempo y la historia, donde la cultura va a conformar parte de continuidades, cambios y duraciones.[1] Incluso, como enfatiza Dean Hammer, la tradición consistiría en cualquier elemento que se transmita del pasado al presente.[2] En otras palabras, lo clásico va inmerso en este traspaso y legado, que tal como plantea Antonio Moreno Hernández, repercute y trasciende a través de la historia de la cultura occidental hasta la actualidad.[3]
En este marco es posible situar la obra “Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual”, coordinada por Antonio Moreno Hernández y publicada por la Universidad Nacional de Educación a la Distancia en Madrid el año 2010. Cabe destacar que el coordinador del presente volumen es catedrático en el área de Filología Latina en el Departamento de Filología Clásica de la UNED y actualmente decano de la Facultad de Filología de la misma universidad. Además, es Doctor en Filología Clásica por la Universidad Complutense y Licenciado en esta especialidad (UCM) y en Filosofía (UNED). Sus principales líneas de investigación se centran en la crítica textual y la edición crítica de textos latinos clásicos, postclásicos y renacentistas, análisis de textos literarios latinos y estudios de la formación de terminologías sectoriales y técnicas en latín.
Ahora bien, si efectuamos una mirada al cuerpo de este trabajo, notaremos que este libro recopila una serie de artículos e investigaciones sobre la difusión y legado de la obra de César, proyectándose como una fuente en terrenos como la política, el derecho, la literatura y el arte, ofreciendo una aproximación a la historia de los Commentarii y su recepción en la tradición occidental. De hecho, se realiza un recorrido a la obra de César y su interpretación, la tradición textual de los Commentarii y sus proyecciones en la historia, política y derecho, la figura de César en la literatura latina, las modalidades de recepción del Renacimiento a la Ilustración y las relaciones e influencias de César en el mundo contemporáneo. A partir de estas temáticas, que conservan su eje articulador en la tradición y recepción, es posible comprender cómo se construyen una serie de imágenes y representaciones de César en diversos contextos espaciales y temporales, y asimismo vislumbrar cómo se cristaliza un modelo de latinitas que consolida y legitima un legado de la antigüedad a través del tiempo.
Pero bien, el carácter monográfico de este libro nos permite indagar de forma exhaustiva y rigurosa en los temas propuestos. Sin ir más lejos, cada estudio realiza un análisis crítico a las fuentes, considerándolas como elementos centrales para la construcción del conocimiento histórico. Por otra parte, cada investigación abre nuevos rumbos y perspectivas sobre la obra de César, dando cuenta de los nuevos caminos que se pueden establecer para el estudio de los clásicos, que a veces prejuiciadamente se creen agotados. En otras palabras, mediante estos trabajos se refrescan las visiones y construcciones históricas en torno a la figura de César y sus fuentes de estudio.
Si vemos el caso del artículo de Enrique Sánchez Salor, quien se refiere al género historiográfico de los Comentarii de César, notaremos como éstos cumplen los principios teóricos de las Historiae, es decir, no sólo exponen los hechos, sino también sus consilia, sus rationes y sus consecuencias.[4] En este sentido, se sirve de una base historiográfica teórica para hacer memorias de su propia actividad política y militar. Ya en la obra de César encontramos como clasifica y ordena su relato en términos de espacio y tiempo y busca objetividad en su narración, exponiendo la posición de un lado y la de otro. Por otra parte, se vislumbra un carácter pragmático, ejemplarizante y moralizante, lo cual se percibe en el mismo trato que establece con los galos y germanos a quienes considera como bárbaros. Incluso, su obra adquiere una pretensión historiográfica en la medida que los hechos constituyen parte central de su cuerpo, tal como se manifiesta en la doctrina ciceroniana, donde no sólo hay que decir lo qué sucedió, sino explicar cómo sucedió.[5]
Asimismo, podemos vislumbrar la difusión y cimentación de representaciones a través de la literatura de su tiempo, dando cuenta de enfoques interdisciplinarios para el rescate y construcción de nuevos conocimientos. De hecho, tal como analiza Juan Lorenzo Lorenzo, del testimonio de escritores antiguos, contemporáneos a César y de comienzos del Imperio, se extraen datos que informan sobre la proverbial ‘clemencia’ del general romano y su inclinación a perdonar al enemigo vencido. Pero en la Farsalia de Lucano esta uirtus, aplicada a César, desaparece por completo sustituida por una larga serie de uitia, entre los que sobresalen la crueldad, la arrogancia, la aspiración a un poder totalitario, con la consiguiente desaparición de la libertad. Al sustituir la virtud de la ‘clemencia’ por los uitia mencionados, el poeta pinta un deformado retrato de César, que se aparta de la realidad histórica y refleja el estereotipo del tirano retórico. Capacidad de la retórica para manipular la historia.[6]
Por otro lado, dentro de algunos artículos podemos notar la recepción de la obra cesariana en otros contextos espaciales y temporales, como es el caso que analiza José Ignacio Velázquez Ezquerra, quien estudia la figura de Julio César a través de la literatura francesa durante los siglos XVI al XVIII, revisando sus principales manifestaciones en el marco de las aportaciones grecolatinas al espacio dramático francés. Sin ir más lejos, analiza el César de Grévin –primera obra en francés nucleada en torno a su muerte y que había de servir como modelo posterior- y La mort de César de Voltaire, en la que se condensan los conflictos en niveles privados y públicos, al margen de coordenadas temporales.[7] O incluso, el estudio de Antonio Ballesteros González, quien analiza las obras romanas de Shakespeare como paradigma de subversión política en la Inglaterra isabelina, ahondando particularmente en la obra Julius Caesar, donde se revisa la relevancia de César en el imaginario colectivo británico de la época, incidiendo en la identificación del dictador romano con la figura de la reina Isabel I, y prestando especial atención a cuestiones de censura escénica. Finalmente, se establecen paralelismos sociopolíticos entre la Roma cesariana y la Inglaterra isabelina, momentos de inestabilidad e incertidumbre histórica que los dramaturgos ingleses de aquel tiempo (Shakespeare entre ellos) reflejan en sus obras.[8]
De este modo, es posible apreciar cómo la variedad de artículos que congrega el libro, nos da cuenta de otras formulaciones que permiten fortalecer los estudios sobre los textos de César y su incidencia en planos políticos, históricos y culturales a través del tiempo. La diversidad temática de este conjunto de investigaciones, sin duda que contribuye a la riqueza de visiones, metodologías y perspectivas de análisis, ya sea cómo estudiar a César en los líricos latinos, notar su presencia o ausencia en la Eneida, ver su recepción en el pensamiento político del Barroco español o percibir el uso de su figura en las novelas históricas contemporáneas de Wilder, Brecht y Warner.[9] Todo esto nos permite abrir nuevas miradas sobre las múltiples formas de pervivencia que adopta la tradición clásica, donde la difusión y recepción textual nos habla de la trascendencia que adquieren algunos escritos en la posteridad. En definitiva, el tono y mirada del libro nos da cuenta de la búsqueda de nuevas problemáticas, realizando un acercamiento crítico a la obra de César en diferentes contextos históricos, lo que nos permite plantearnos otras interrogantes de las relaciones, trasposiciones y herencias del corpus cesariano en su época y otros períodos, o incluso, ver en qué medida este modelo metodológico es aplicable a otros autores concernientes a la tradición clásica. De esta manera, el libro aporta un material rico y abundante para continuar con los estudios de la antigüedad clásica, conservando la rigurosidad y mirada crítica en el análisis metodológico y exegético, fortaleciendo las perspectivas y lienzos que vinculan los traspasos culturales del pasado a nuestro presente, trascendiendo la figura de César en la historia de la cultura occidental.
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* Pablo Castro Hernández es Licenciado en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Estudiante de Magíster en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
[1] Cfr., Uhlig, Claus, “Tradition in Curtius and Eliot”, Comparative Literature, vol. 42, núm. 3, 1990, p.199
[2] Hammer, Dean C., “Meaning & Tradition”, Polity, vol. 24, núm. 4, 1992, p.557
[3] Moreno Hernández, Antonio (Coordinador), Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual, UNED Estudios, Madrid, 2010, p.11
[4] Sánchez Salor, Eustaquio, “El género historiográfico de los Commentarii. Los Commentarii de César”. En Antonio Moreno Hernández (Coord.), Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual, UNED, Madrid, 2010, pp.19-44
[5] Ibíd.
[6] Lorenzo Lorenzo, Juan, “Una imagen de César deformada por Lucano en los talleres de retórica”. En Antonio Moreno Hernández (Coord.), Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual, UNED, Madrid, 2010, pp.301-321
[7] Velázquez Ezquerra, José Ignacio, “Julio César a través de la literatura francesa: entre el César de Grévin y La Mort de César de Voltaire. En Antonio Moreno Hernández (Coord.), Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual, UNED, Madrid, 2010, pp.341-363
[8] Ballesteros González, Antonio, “Las obras romanas de Shakespeare como paradigma de subversión política en la Inglaterra isabelina: el ejemplo de Julius Caesar”. En Antonio Moreno Hernández (Coord.), Julio César: textos, contextos y recepción. De la Roma Clásica al mundo actual, UNED, Madrid, 2010, pp.365-383
[9] Dentro de algunos artículos del presente volumen, véase: Fernández Corte, José Carlos, “César en los líricos latinos: Catulo y Horacio”; Estefanía, Dulce, “Presencia o ausencia de César en la Eneida. En torno a Eneida I 286-296”; Chaparro Gómez, Cesar, “Las arengas militares en la obra de Julio César”; Moreno Hernández, Antonio, “En los albores de la crítica del texto de César. El prefacio de Giovanni Giacondo a la edición aldina de los Commentarii (Venecia 1513)”; Isidro Guijosa, Manuel, “Íñigo de Ávalos y el texto del Bellum Gallicum de César en un escriptorio milanés”; García Garrido, Manuel Jesús, “Iulius Caesar, legislator et orator”; Martínez Arancón, Ana, “César, ejemplo y aviso para príncipes. En torno a su recepción en el pensamiento político del Barroco español”; Cascón Dorado, Antonio, “Tres autores en busca del personaje Julio César: Wilder, Brecht, Warner”, entre otras investigaciones.












